Como en todo deporte, en el ciclismo también es importante tener un aprendizaje no solamente técnico sino en el acondicionamiento físico; esto te permitirá un mayor rendimiento ya que llegas a conocer tus fortalezas y destrezas en la bici y puedes adaptar tu sistema cardiovascular y muscular al entrenamiento que deseas.
Si estás pensando en comenzar en este mundo deportivo de la cicla en Hincapie tenemos algunos tips que pueden ayudarte a esta iniciación

Elige la bici correcta. Ten una bici que se ajuste al tipo de ciclismo que deseas practicar, a tus medidas corporales y a tu nivel de dificultad. Decide si lo tuyo es MTB, BMX, contrarreloj, urbana o de carretera. Cuando sabes qué deseas, la compra de la bici será más fácil.

Como en todo deporte, en el ciclismo también es importante tener un aprendizaje no solamente técnico sino en el acondicionamiento físico; esto te permitirá un mayor rendimiento ya que llegas a conocer tus fortalezas y destrezas en la bici y puedes adaptar tu sistema cardiovascular y muscular al entrenamiento que deseas.
Si estás pensando en comenzar en este mundo deportivo de la cicla en Hincapie tenemos algunos tips que pueden ayudarte a esta iniciación

Elige la bici correcta. Ten una bici que se ajuste al tipo de ciclismo que deseas practicar, a tus medidas corporales y a tu nivel de dificultad. Decide si lo tuyo es MTB, BMX, contrarreloj, urbana o de carretera. Cuando sabes qué deseas, la compra de la bici será más fácil.

Mantente hidratado y aliméntate de forma correcta. Es importante que comas como máximo una vez superadas las dos horas de pedaleo y beber líquido cada media hora. El gasto calórico del ciclista es alto y por ello debes ir regulando y controlando la alimentación y la hidratación, para no sufrir desmayos, dolores de cabeza, calambres u otras situaciones más delicadas que puedan poner en riesgo tu salud.

Dosifica el esfuerzo. Recuerda que como novato, no vas a rendir igual que otro ciclista que entrene hace años; de hecho, lo primero es que no te compares con los demás, sigue tu ritmo propio y sobretodo progresivamente. Durante los primeros días de entrenamiento será suficiente 45 minutos o una hora en la bici. Pasado un mes, puedes aumentar las salidas a 3 o 5 veces por semana y luego de tres meses, estarás preparado para subir las montañas que desees.

Mantente hidratado y aliméntate de forma correcta. Es importante que comas como máximo una vez superadas las dos horas de pedaleo y beber líquido cada media hora. El gasto calórico del ciclista es alto y por ello debes ir regulando y controlando la alimentación y la hidratación, para no sufrir desmayos, dolores de cabeza, calambres u otras situaciones más delicadas que puedan poner en riesgo tu salud.

Dosifica el esfuerzo. Recuerda que como novato, no vas a rendir igual que otro ciclista que entrene hace años; de hecho, lo primero es que no te compares con los demás, sigue tu ritmo propio y sobretodo progresivamente. Durante los primeros días de entrenamiento será suficiente 45 minutos o una hora en la bici. Pasado un mes, puedes aumentar las salidas a 3 o 5 veces por semana y luego de tres meses, estarás preparado para subir las montañas que desees.

Comprueba el estado de la bici. Revisa la presión de las ruedas, los frenos, la altura del sillín, las luces y cada una de las piezas que la componen. Si sales de noche, ten presente la ropa de colores reflectivos y todas las medidas de seguridad reglamentarias. Ser ciclista implica saber incluso cambiar un neumático, así que ve empapándote del tema poco a poco.

Evita calambres. Cuando haces esfuerzos a los que no estás acostumbrados, aparecen los calambres; si te excedes más de tus capacidades, en especial en los primeros recorridos, podrías sufrir calambre en los gemelos o en los cuadriceps. Si tienes posturas incorrectas, no calientas o no te hidratas lo suficiente, se afectarán los músculos y lo más recomendable es bajar el ritmo en la cadencia para finalizar el recorrido y llegar a casa sin mayor problema.

Comprueba el estado de la bici. Revisa la presión de las ruedas, los frenos, la altura del sillín, las luces y cada una de las piezas que la componen. Si sales de noche, ten presente la ropa de colores reflectivos y todas las medidas de seguridad reglamentarias. Ser ciclista implica saber incluso cambiar un neumático, así que ve empapándote del tema poco a poco.

Evita calambres. Cuando haces esfuerzos a los que no estás acostumbrados, aparecen los calambres; si te excedes más de tus capacidades, en especial en los primeros recorridos, podrías sufrir calambre en los gemelos o en los cuadriceps. Si tienes posturas incorrectas, no calientas o no te hidratas lo suficiente, se afectarán los músculos y lo más recomendable es bajar el ritmo en la cadencia para finalizar el recorrido y llegar a casa sin mayor problema.

Leave a Reply